Su origen data de unos 4.700 años, cuando una lluvia de meteoritos impactó en la zona suroeste de la Provincia del Chaco, en el límite con Santiago del Estero, donde hoy se encuentra el Parque Natural Provincial “Pigüen N’Onaxá” (Campo del Cielo).
A solo cuatro horas de Resistencia, esta Reserva ubicada en Gancedo, alberga evidencias de lo que fue la lluvia de fuego, que regó de cuerpos celestes kilómetros y kilómetros de bosques y llanuras. Allí pueden encontrarse hoy enormes cráteres, meteoritos y fragmentos de ellos producto del gran impacto, del que fueron testigo las comunidades indígenas que habitaban la zona mucho antes de la llegada de los primeros expedicionarios.
En el Parque pueden realizarse visitas guiadas por los cráteres y asteroides, recorridos por senderos ecológicos y avistaje de animales silvestres en su hábitat natural, actividades ideales para quienes buscan estar en contacto pleno con la naturaleza y el universo.
En el predio de la Reserva se encuentra uno de los meteoritos de mayor peso en el mundo, “El Chaco”, de 37 toneladas. Otro dato curioso, como en pocos lugares del planeta donde han sucedido estos fenómenos, Campo del Cielo se caracteriza por la sorprendente disposición de los cráteres de impacto: éstos están perfectamente alineados a lo largo de una línea recta. Sin duda, un lugar que te invita a descubrir los misterios del cosmos

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